La Región de Los Lagos Merece Más

Chile hoy tiene 345 comunas y 16 regiones que compiten de modo desigual porque las decisiones se toman con mentalidad centralista.

Las regiones de Chile necesitan voz y voto en las decisiones nacionales. No basta con ser escuchadas en sus demandas. Las regiones necesitan ser consideradas.

Se trata de avanzar en una redistribución equitativa del poder que permita generar políticas nacionales con sentido descentralizador.

Y para lograrlo, es imprescindible comprender que Chile es un país unitario, pero diverso. Que las comunidades del norte, del centro y del sur requieren de una atención diferenciada, porque tienen procesos, necesidades, inquietudes, costumbres y aspiraciones distintas.

Intentar abarcar esta complejidad con medidas, acciones y propuestas estandarizadas y definidas desde el centro del poder sólo contribuye a generar injusticia.

Algunos hablan de cambiar las reglas, otros de emparejar la cancha. Todos aluden a lo mismo, pero para lograr que las cosas sean distintas, primero hay que renovar a los actores políticos del presente, por otros capaces de propiciar este cambio hacia el futuro.

Es necesario asumir que las fórmulas que permitieron restablecer la democracia, hace ya más de 20 años, requieren profundos cambios.

El sistema binominal, que asegura una representación equitativa entre bloques políticos dispares ha demostrado ser un modelo poco representativo y retrasado para lo que los chilenos esperan de su Parlamento. Y no sólo porque permite que un sector con el 33% de adhesión tenga igual representatividad que aquel que posee el 66%, sino porque además facilita la movilidad de un grupo de actores políticos –cuyos nombres se repiten con exceso- de un territorio a otro.

La Región de Los Lagos merece más.

La Región de Los Lagos, con su tremendo potencial productivo, social y cultural, con su diversidad expresada en 30 comunas habitadas por 716.739 personas necesita de una representación parlamentaria de calidad, presente y consciente de la realidad.

Más preocupación por su gente, expresada en mayores niveles de conectividad, mejor infraestructura y calidad en educación y salud.

Más garantías para el desarrollo de sus actividades productivas.

Más conciencia y respeto por su valioso patrimonio ambiental.

Más participación y equidad social.

Más innovación.

La región de Los Lagos quiere y necesita, en definitiva, más poder para decidir su futuro.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*